
martes, 17 de mayo de 2011
¿Cuál es el mejor dibujante de la historia de Capitán América?

sábado, 5 de abril de 2008
Capitán América: Hijo caído

Continuando con la tradición de reseñar cómics que me he leído por la cara en la Fnac iniciada por el Iron Man de Joe Quesada y Sean Chen, esta vez le toca el turno a Capitán América: hijo caído, una iniciativa de Marvel para conmemorar como se merece la muerte de un personaje tan emblemático como el Capitán América. Al menos eso decían ellos, porque sinceramente el balance final no puede ser más ramplón y desigual, con algunos momentos interesantillos y mucha mediocridad.
El cómic , según parece, fue una idea de J.M. Straczinski , que fue materializada por Jeph Loeb, al que de ahora en adelante llamaremos El llavero de Tim Sale por su incapacidad manifiesta de hacer un cómic decente si no trabaja con este artista, y dibujada por un elenco de dibujantes estrella de la Marvel actual Leinil Yu, Ed McGuinness, David Finch, el dibujante de Planetary John Cassaday y el clásico entre los clásicos, el veterano John Romita Jr.
La miniserie El hijo caído , recopilada por Panini en un sólo tomo , está estructurada de acuerdo con los pasos de aceptación de una muerte, así cada capítulo aparece titulado como Negación, Ira, Negociación, Depresión y Aceptación siendo dibujado cada uno de los episodios por uno de los dibujantes arriba citados. El nivel del tomo es bastante flojito con la excepción de la historia Negociación en la que Tony Stark intenta convencer a Ojo de Halcón para que sustituya al Capitán América y acceda a continuar su legado , y en la que el propio Clint Barton observa a dos miembros de los Jóvenes Vengadores, Patriota y aquélla que ahora lleva su nombre por idea del difunto Capitán América . Un episodio que homenajea al Capi y a su legado de manera emotiva con unos muy buenos dibujos de John Romita Jr.
Por lo demás, únicamente se salva el último capítulo Aceptación con dibujos de John Cassaday en el que asistimos al entierro del Capi y a un emotivo discurso por parte de su compañero durante tantos años, Sam Wilson, El Halcón. El resto de la miniserie languidece en la mediocridad más absoluta, se puede leer, pero dista mucho de ser el homenaje que un personaje de la categoría del Capi se hubiera merecido.
