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miércoles, 15 de mayo de 2013

Iron Man 3

Aunque tanto el cine, como la literatura y los cómics sean narración, o al menos una parte importante de ellos, ya que no sería justo obviar ni el lado lírico, ni el descriptivo que también poseen dichas disciplinas artísticas, sus lenguajes y sus modos de expresión son muy distintos entre sí con lo que es muy usual que surjan problemas a la hora de adaptar una determinada historia que haya triunfado en un medio a otro totalmente distinto. Por un lado, uno de los grandes problemas es el de la fidelidad o no hacia lo narrado en el medio de origen, y por otro el hecho de que por un exceso de mimetismo con el medio de partida se pierda la esencia de lo que debería entenderse como adaptación; en concreto, estoy pensando en Watchmen, la versión cinematográfica de Zack Snyder sobre el cómic de Alan Moore y Dave Gibbons, y en cómo el deseo de ser fiel a la obra original puede llevar a que se pierdan por el camino las señas de identidad que toda obra debería tener, o dicho en otras palabras ese sello genuino que bien podríamos calificar como alma y corazón. 
 
En el caso de las adaptaciones de cómics de superhéroes, tanto de Marvel como de DC, los aficionados nos solemos llevar las manos a la cabeza cuando la fidelidad hacia lo narrado originalmente en los tebeos se ve vulnerada. En ese sentido nos suele escandalizar bastante ver por ejemplo a un Kingpin negro, que en la trilogía de X-Men las generaciones de mutantes se mezclen sin ton ni son, o que en el caso de Iron Man 3 la utilización que se haga de un villano como el Mandarín o del virus Extremis no sean muy fieles,por decir algo, a sus originales tebeísticos; cuando lo que realmente debería importar es, independientemente de la fidelidad o no, si se ha conseguido realizar una buena película, y sobre todo si ésta consigue funcionar por sí misma y no como remedo sin alma de una sacrosanta e invulnerable obra original. 
Vaya por delante que Iron Man 3 me ha parecido con diferencia, al menos después de este primer visionado, la mejor película de la trilogía de Iron Man, ya que si la primera en principio no me gustó todo lo que esperaba sí que en posteriores visionados me ha parecido una estupenda película, y que la segunda(hasta que la vuelva a ver y pueda o no cambiar de opinión) me parece hasta la fecha el peor film de todos los que se han hecho dentro todo lo que tenga que ver con Los Vengadores. Iron Man 3 se trata por tanto de un film intimista, mucho más una película de Tony Stark que de Iron Man, y de una deconstrucción del superhéroe mostrándolo como un ser humano vulnerable y con pies de barro al que salvar el mundo puede dejarle con un estrés postraumático difícil de superar, ya que por encima de todo un superhéroe no deja de ser una persona con inseguridades y susceptible de sufrir a causa de ellas. 
La cinta tiene en todo el momento el nivel de seriedad que de un tiempo a esta parte está impregnando al género en el cine desde el estreno de la trilogía de Batman de Christopher Nolan, pero sin perder en ningún momento el humor y el sentido del espectáculo que han hecho de Iron Man y de Los Vengadores un valor seguro en cuanto a cine de entretenimiento de calidad; y al igual que en entregas anteriores Robert Downey Jr se come la pantalla y demuestra haber nacido para interpretar al personaje de Tony Stark, aunque su Tony sea más humorístico y tenga un punto de irresponsabilidad del que carece el personaje en el cómic, pero como ya decíamos antes, medios distintos, concepciones y enfoques diferentes. 
Uno de los puntos de mayor disensión entre los aficionados al cómic que han visto la cinta es, como ya mencionábamos con anterioridad el uso que se hace de un villano como El Mandarín, o más bien deberíamos decir la falta de uso que se hace de este villano como tal, mucho más cercano a un  Osama Bin Laden de paja que a la temible némesis del Vengador Dorado que desarrollaron con buen criterio guionistas como David Michelinie o Kurt Busiek. Sin embargo, los responsables de la película con el director Shane Black a la cabeza consiguen plantear una interesante trama en la que aparece reflejado el problema del terrorismo y la obsesión estadounidense por la seguridad, generada desde los atentados del 11 de septiembre y alimentada con los últimos atentados ocurridos en los últimos meses. Por lo tanto, en ese sentido, y por lo que a un servidor respecta, se trata de unos cambios que aportan elementos de interés y que contribuyen a crear una buena película.
Por último, el trabajo de los actores, con Robert Downey Jr a la cabeza resulta bastante efectivo, tanto en el caso de los habituales Gwyneth Paltrow y Don Cheadle, como de Rebecca HallBen Kingsley, y Guy Pearce, confirmándose definitivamente el mimo en la elección del reparto a la hora de interpretar a los villanos que ha sido seña de identidad de la saga de Iron Man. Tradición iniciada con la elección del mítico Jeff Bridges, continuada con Mickey Rourke y finalizada con unos intérpretes tan carismáticos como Kingsley y Pearce. En definitiva, un gran entretenimiento, una reflexión sobre el lado humano del superhéroe, una película intimista, una historia de amor y un gran espectáculo; elementos todos ellos que me llevan a rezar para poder seguir viendo a Robert Downey Jr incorporando a Tony Stark tanto en Iron Man 4, como en Los Vengadores 2.
 
Iron Man 3
Año:2013
País: Estados Unidos
Título original: Iron Man 3
Intérpretes: Robert Downey Jr, Gwyneth Paltrow, Don Cheadle, Ben Kingsley, Guy Pearce, Rebecca Hall, James Badge Dale, Stephanie Szostak, Ty Simpkins, Wang Xueqi, Jon Favreau, William Sadler, Miguel Ferrer.
Guión: Shane Black y Duane Pearce
Música:Brian Tyler
Fotografía: John Toll
Productora: Marvel Studios/Disney
Director: Shane Black

miércoles, 28 de julio de 2010

Two lovers




El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos.


(Santiago 1:8)


Nuestra existencia se encuentra marcada por el infructuoso intento que realizamos de conciliar esa bipolaridad irreconciliable que supone el deber y el placer; aunar la realidad y el deseo de forma que este último se convierta en lo primero. Ése es nuestro sueño desde que nacemos, o al menos desde que tenemos uso de razón, pero pronto la vida nos lleva a la encrucijada de tener que elegir, con suerte, una opción que esté a caballo entre ambas cosas, o que al menos no nos lleve a renunciar por completo a la esencia de eso que creemos que somos. La propia carrera de James Gray se encuentra circunscrita dentro de esa tierra de nadie en la que la división de la percepción crítica de su obra le ha situado, ya que no es un clásico en la línea de Clint Eastwood ni tampoco un enfant terrible que busque la subversión de las formas al estilo del Gus Van Sant más arriesgado de propuestas como Elephant, o de David Lynch; ni su cine es emparentable al de otros cineastas en activo y de generaciones y estilos tan dispares como Martin Scorsese, Paul Thomas Anderson, Tim Burton(he de confesar que a mí personalmente Tim Burton me parece un cipote con la salvedad de Ed Wood), Jim Jarmusch o David Fincher más fácilmente entronizables por los diversos sectores de la crítica. El cine de Gray es una isla dentro del panorama actual, pero para un servidor, es una isla paradisíaca con múltiples frutos que ofrecer a poco que se le dedique una mirada sensible y atenta.



En Two Lovers, el realizador de La noche es nuestra, nos cuenta una historia en la que un treintañero llamado Leonard Kraditor(Joaquin Phoenix), vuelve a casa de sus padres después de un fracaso sentimental aderezado por su propia tendencia a la neurosis y al suicidio propiciados por el trastorno de bipolaridad que sufre. James Gray nos lo presenta en una secuencia de apertura en la que le vemos cargando ropa de la tintorería, propiedad de sus padres, en la que trabaja, arrojándose de forma desganada a la bahía, y siendo salvado en última instancia, en un intento de suicidio tan falto de mordiente y de nervio como todo lo que hace Leonard a lo largo del metraje de la película. Tras esta secuencia el espectador sabe que Leonard no quiere morir, de la misma forma que quiere vivir, dependiendo del momento, y por tanto sus decisiones serán inconstantes en todo aquello que afronte.



Leonard se encuentra atrapado y ahogado en una situación bastante opresiva. Tras su reciente crisis y ruptura con su pareja anterior se ha visto obligado de nuevo a vivir en casa de sus padres(Moni Moshonov e Isabella Rossellini), y a soportar el yugo de las normas familiares, y lo que es peor, se ve de nuevo obligado, en parte por su propio caracter pusilánime, a aceptar que éstos planifiquen su futuro concertando velada y sutilmente un matrimonio con Sandra Cohen, personaje interpretado por Vinessa Shaw, que simboliza el camino seguro y sin sobresaltos que a su vez garantiza el futuro económico de ambas familias, ya que dicho enlace supondría la unión de los "imperios" de la tintorería que poseen ambos clanes familiares. Sin embargo, ante la mirada de Leonard(un excelente Joaquin Phoenix), aparece el peligro, el riesgo en forma de la mujer idealizada representada en la figura del personaje de Michelle Rausch(Gwyneth Paltrow); una mujer que vive en su mismo edificio, y que supondrá en la vida de Leonard la irrupción del riesgo, de la emoción, de la aventura, aunque dichos sentimientos vengan acompañados de la inestabilidad que acompaña al personaje que interpreta Gwyneth Paltrow. El espectador puede ver a Leonard ahogado por la opresión de las cuatro paredes del reducido piso familiar, y por las continuas preguntas de sus padres, que a fin de cuentas lo que desean, es supuestamente lo mejor para él, y al mismo tiempo puede verle musitando de emoción tan solo por una posibilidad de romper con lo establecido, con ese destino dictado por quienes en ese momento están por encima de él.




Aparentemente, pero sólo aparentemente, Two lovers, nos cuenta la típica historia propia de una comedia romántica del Hollywood actual más rancio, en la que un chico debe elegir entre dos chicas, pero como bien explicó su realizador"Mi idea era coger un guión clásico de comedia romántica, un poco apastelada, y reconvertirlo en una historia increíblemente sombría, una visión melodramática de lo que ordinariamente acostumbran a ofrecer las comedias. Ese era el desafío", y a fe mía que lo consiguió, insuflándole un hálito de tragedia griega a la narración, en el que los dictados de los padres y el futuro trazado por ellos se revela como un destino inexorable ante el que el protagonista, por mucho que lo intente no podrá rebelarse, aunque quizás, y sólo quizás, no lo intente con la suficiente fuerza, ya que aunque apueste y juegue sus cartas en pos de ese amor fou que tanto anhela, en ningún momento deja de lado la posibilidad de un plan B simbolizado en ese futuro repleto de tintes y billetes, de estabilidad y de adocenamiento, y sobre todo de Sonrisas y lágrimas, la película favorita de la guapa heredera del modesto emporio del tinte.



James Gray demuestra en Two lovers, que es uno de los realizadores más interesantes del panorama estadounidense en la actualidad, ofreciendo una historia totalmente a contracorriente dentro de las tendencias por las que discurre el cine comercial de nuestros días, en la que los personajes, la puesta en escena y el guión, se encuentran muy por encima de esos huecos artificios a los que lamentablemente nos acostumbra la escasamente atractiva cartelera actual. Two lovers, un melodrama aparentemente sosegado que sorprenderá gratamente al espectador cuyos gustos no vayan en absoluto en consonancia con la mayoría deglutidora de palomitas y ávida de vacua pirotecnia que puebla nuestras salas.


Two lovers
País: Estados Unidos
Año: 2008
Título original: Two lovers
Intérpretes: Joaquin Phoenix, Gwyneth Paltrow, Vinessa Shaw, Isabella Rossellini, Moni Moshonov, Elias Koteas, John Ortiz, Julie Budd, Bob Ari, Samantha Ivers
Guión: James Gray y Ric Menello
Fotografía: Joaquín Baca-Asay
Producción: 2929 Productions, Tempesta Films
Productores: Donna Gigliotti, James Gray y Anthony Katagas
Director: James Gray

lunes, 17 de mayo de 2010

Iron Man 2

Tras una primera película dedicada al Vengador Dorado, que nos dejó un buen sabor de boca en líneas generales, descubrimos que los planes de La Casa de Las Ideas no eran, como en épocas anteriores, vendernos tan solo a sus personajes como entes separados, sino que por fin, se iban a atrever a mostrarnos el Universo Marvel, con todo lo que ello conlleva. De esta forma, nos ofrecerían, en primer lugar, películas individualizadas de los héroes, de las que ya se han estrenado Iron Man, El Increíble Hulk y Iron Man 2, mientras aguardan todavía su lugar las dedicadas al Capitán América y Thor, y por último la de Los Vengadores, en la que todos los actores que interpretaron a los diversos héroes en solitario, encarnarán de nuevo a dichos personajes formando parte de Los Héroes Más Poderosos de La Tierra.


Esta idea de cohesión ya se está introduciendo en las pocas películas que llevamos estrenadas. Sin ir más lejos en Iron Man ya aparecía Samuel L.Jackson interpretando a la versión ultimate de Nick Furia mencionando algo de Iniciativa Vengador, mientras que el propio Robert Downey Jr realizaba un cameo en El increíble Hulk, encarnando a Tony Stark. Por tanto en Iron Man 2 continúan dándose esos pasos que nos conducirán al estreno de Los Vengadores, y sinceramente, a mi juicio eso es lo más atractivo de la película, la promesa de lo que vendrá en el futuro, más que lo que ésta ofrece por sí misma.





Iron Man 2 ofrece entretenimiento, pero lo hace, a mi juicio, en un nivel más bajo que el de su predecesora. Mantiene eso sí, algunas de las mejores bazas de la primera parte, como son la presencia de Robert Downey Jr interpretando a Tony Stark, no hay más que verle con esa perilla para reconocer al propietario de Industrias Stark; y la caracterización de la armadura, verla sin duda es contemplar a Iron Man. Sin embargo, tanto en la primera parte como en ésta veo a un Tony Stark con una personalidad bastante más frívola de lo que suele demostrar en los tebeos, tanto en los de su propia colección, como en los de Los Vengadores, y eso es algo que no me termina de convencer del todo, aunque le pueda encontrar justificación si pienso que el Tony que estoy viendo es un Iron Man primerizo que apenas está dando sus primeros pasos y que todavía no ha conocido a futuros amigos que jugarán un papel fundamental en su vida como Thor o el Capitán América. Dejando de lado esta última consideración que no deja de ser una objeción muy pequeña, el mayor lastre con el que cuenta la adaptación fílmica es el de la excesivamente histriónica y bufonesca caracterización del industrial Justin Hammer, que en ningún momento logra transmitir la sensación de ser un villano con cierto empaque, y es que si en el cómic este tipo de malos pueden no quedar mal, en el cine resultan extremadamente horribles, dando como resultado una alarmante pérdida de ritmo e interés , al menos para este espectador, en cada una de sus apariciones.




De todas formas Iron Man 2 consigue remontar estas carencias en cuanto prescinde de Hammer y se centra en los puntos fuertes de la trama, como son el enfrentamiento entre Tony Stark(Robert Dawney Jr) e Ivan Vanko(Mickey Rourke), personaje este último con el que se consigue una interesante mezcla de la historia de Dínamo Carmesí y las habilidades de Látigo, y que permite al espectador bucear en la personalidad de Tony Stark y a su vez le permite a este último superarse a sí mismo mediante el enfrentamiento con un villano de gran nivel; la interpretación de Gwyneth Paltrow como Pepper Potts, o las secuencias de acción, entre las que cabe destacar la irrupción de la Viuda Negra(Scarlet Johansson) en el cubil de Hammer pateando esbirros con la facilidad que siempre ha caracterizado en los cómics a la que fuera pareja de Hércules y Daredevil, que son sin ningún género de dudas el verdadero motor de esa moderada fiesta del entretenimiento que consigue ser Iron Man 2, y que a punto estuvo de no serlo a causa de los motivos citados en el párrafo anterior.





Iron Man 2, por tanto, consigue ser un entretenimiento sólido a pesar de que promete más que da, y de que uno no puede evitar la sensación de pensar que se trata únicamente de una tapita de aperitivo que nos prepara para esa gran comilona que promete ser la película de Los Vengadores.



Iron Man 2
País: Estados Unidos
Año: 2010
Título original: Iron Man 2
Intérpretes: Robert Downey Jr, Gwyneth Paltrow, Don Cheadle, Scarlett Johansson, Sam Rockwell, Mickey Rourke, Samuel L. Jackson
Guión: Justin Theroux, basado en el personaje de Stan Lee, Don Heck, Larry Lieber y Jack Kirby
Fotografía: Matthew Libatique
Música: John Debney
Producción: Marvel Studios, Fairview Entertainment, para Paramount Pictures y Marvel Entertainment
Productor: Kevin Feige
Director: Jon Favreau
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domingo, 25 de mayo de 2008

Iron Man


El género de superhéroes en su traslación al cine tiene que soportar el enorme lastre, en atención al público general que desconoce la historia de los personajes, de la narración del origen del héroe de turno, la cual suele ocupar más de media película en ocasiones, para a mitad de la misma comenzar la historia en sí. Una historia que en la mayor parte de las veces deja al espectador con la sensación de haber visto el episodio piloto de la serie, y no es hasta la segunda película en la que el marrón de contar el origen del personaje queda superado y se empieza desde el principio a contar la historia. Quizás en este sentido la excepción sea la primera película de la trilogía de X-Men en la que Bryan Singer no perdía el tiempo contándonos los orígenes de la escuela de Charles Xavier, afortunadamente porque con el mezclote que hicieron con las generaciones de mutantes hubiera sido mucho peor el remedio que la enfermedad.


Así pues el género de superhéroes en el cine se ve reducido a una plantilla del tipo: origen-además en el origen interviene el malo sea el que sea- lucha contra el malo , que se repite hasta la saciedad en prácticamente todas las películas, como bien vimos en el Batman de Tim Burton(el Joker mató a los padres de Batman,jaja), en Batman Begins(R'as Al Ghul entrenó a Batman), Spiderman3(El Hombre de Arena mató al tío Ben), Los 4 Fantásticos(el Doctor Muerte subió al mismo cohete que la primera familia y recibió el impacto de los rayos cósmicos, jajaja), Siendo demasiado habituales , como veis, las licencias de ese tipo. Por ese motivo uno de los mayores puntos de satisfacción para los aficionados es que haya fidelidad con respecto al cómic y que estos de Hollywood no nos vendan una burra que desvirtue por completo al personaje y que a éste no lo conozca ni la madre que lo parió(Daredevil).

En el caso de esta adaptación de Iron Man la fidelidad al cómic es bastante, bastante notable. Robert Downey Jr da perfectamente el pego como Tony Stark, en muchas ocasiones viéndole levantar la visera del casco uno no puede evitar pensar " es Tony" y la película en sí es un buen entretenimiento. Sin embargo, no puedo evitar preguntarme si ésta es una película que pueda interesar a un espectador normal que no lea cómics, es decir si la película funciona como una muestra de cine en general más que como una película de superhéroes, y con esto me refiero si interesaría no al público en general, sino al amante del buen cine, y la respuesta es no.



¿Es realmente culpa del género de superhéroes o es culpa de Hollywood?, ¿pueden estas películas llegar a ser mejores de lo que están siendo?. Quizás para llegar a una conclusión deberíamos tener en cuenta la dificultad que supone adaptar unos más de 40 años de historias , en una película de dos horas, y sobre todo trasladar una estructura seriada por entregas(las series de superhéroes) a un largometraje con todo lo que ello conlleva. Por supuesto las grandes cimas del género(Watchmen, Dark Knight, Born Again, etc) darían sobrado material para que salieran de ellas grandes películas, pero, ¿se podrían hacer mejores películas partiendo de buenos cómics , mucho más representativos del género que los anteriores?. Esta serie de preguntas que estoy pensando en voz alta en este espacio , son algunas de las cosas que me he planteado después de ver Iron Man(la película). ¿Te ha gustado Jaime?, sí, ¿te gusta más que la Guerra de las Armaduras o que otros grandes momentos de la serie regular como la etapa Michelinie, Romita Jr, Layton, o que la etapa de Kurt Busiek ?, pues no, ¿qué es lo que te ha gustado de la película?, la fidelidad al cómic y la posibilidad de ver a Iron Man volar con la armadura, ¿la aventura en sí sería un episodio a recordar en la serie regular o sería olvidable?, no puedo evitar la sensación de pensar que sería olvidable.

Y ojo, Iron Man está sin duda entre las mejores adaptaciones de cómics de superhéroes, varios peldaños por debajo del Superman clásico y de Batman begins , pero en el grupo de cabeza junto a las dos primeras de X-Men y las dos primeras de Spiderman, aunque Iron Man me gusta bastante más que estas . Ahora bien, y sin olvidar que el género es eminentemente un género popular y de entretenimiento, ¿no nos estaremos conformando con poco?, ¿no podría esto dar un poco más de sí?. Yo personalmente no puedo evitar tener la sensación de que esta película me ha gustado menos que un buen cómic de Iron Man y también menos que una buena película del género que sea. ¿Le estaré pidiendo peras al olmo?.

Iron Man
País: Estados Unidos
Año: 2008
Intérpretes: Robert Downey Jr, Jeff Bridges, Gwyneth Paltrow, Terrance Howard, Shaun Toub, Jon Favreau
Guión: Mark Fergus, Hawk Ostby, Art Marcum y Matt Holloway
Fotografía: Matthew Libatique
Música: Ramin Dwajadi
Productores: Avi Arad y Kevin Feige
Director: Jon Favreau