
Recuerdo que
La Nueva Patrulla-X fue para mí, durante mucho tiempo un misterio. Concretamente en los años anteriores a que Forum se hiciera con los derechos de publicación de la serie. Hasta entonces únicamente
La Patrulla-X original había aparecido en mi vida, en forma de Pocket de Ases de Bruguera o algún tebeo de Vértice, y si sabía algo de la nueva era por algún dibujo suelto, por alguna viñeta aislada en algún
Marvel Team Up, si no me equivoco en el número 100 en el que Spiderman compartía protagonismo con Los 4 Fantásticos, y en el que Karma hacía su primera aparición en el Universo Marvel. Allí podíamos ver, de la mano de
Chris Claremont y
Frank Miller, al profesor Charles Xavier responder a una llamada mientras veíamos entrenar en la Sala de Peligro a un gigante acorazado, una mujer de color voladora, y a un tipo vestido de amarillo con unas garras en sus manos. Años después supe que se trataba de
Coloso,
Tormenta y
Lobezno, pero por aquel entonces esa aparición únicamente contribuía a acrecentar el misterio, que un tiempo antes se había visto alimentado en mi imaginación infantil por el mítico episodio de
Amazing Spiderman:
¿Quién puede detener al Juggernaut?, en el que podíamos ver un dibujo de
John Romita Jr con los rostros de esta nueva y desconocida Patrulla.
Mi siguiente contacto con algún miembro de la Nueva Patrulla-X fue en un episodio de Spiderman en el que aparecía Rondador Nocturno como invitado, y que pude leer en un viejo cómic de Vértice. También aparecían fugazmente entrenando Coloso y Lobezno. Lamentablemente el color de ese tebeo no se correspondía con que debían tener los personajes, y eso me dio una visión muy distorsionada de los mismos, lo que contribuyó aún más a acrecentar el carácter misterioso y el conocimiento distorsionado que el niño que fui tenía de esa Nueva Patrulla.
En los siguientes años, Forum ya publicaba los cómics Marvel en España, pero no se había hecho con los derechos de La Patrulla-X, aunque sí publicó la novela gráfica X-Men: Dios ama, el hombre mata, auténtico clásico que fue mi primera toma de contacto seria con los personajes. Ahí descubrí a Tormenta, Coloso, Lobezno, Rondador Nocturno y Kitty Pryde, y pude por fin leer mi primer tebeo de la Patrulla en el que no aparecían ni el Ángel, ni la Bestia, ni el Hombre de hielo. Después de esto pasaron unos cuantos meses, tal vez un año, hasta que yendo con mis padres en coche camino de casa de mi abuela pude ver en un kiosco un tomo de La Nueva Patrulla-X. Se lo dije a mis padres y me lo compraron al día siguiente,...resultó ser un retapado de la editorial Surco en el que se recopilaba la Saga de Fénix Oscura, y como podréis suponer aquéllo supuso una auténtica epifanía.

Años después Forum, por fin se hizo con los derechos de los personajes y comenzó a publicar la serie justo en el final de la etapa de John Byrne con ese maravilloso colofón que fue
Días del futuro pasado, no sin antes publicar el mítico
Segunda génesis, realizado por
Len Wein y
Dave Cockrum en el que se reunía y se presentaba al nuevo equipo. A partir de ahí llegaron muchísimas aventuras vividas por este grupo de marginados que, sin embargo, nos hicieron soñar a muchísimos lectores. Independientemente de la acción, la épica y la aventura; o de la metáfora que se puede establecer entre la lucha por la supervivencia y por los derechos de los mutantes con la lucha por los derechos civiles por parte de la población afroamericana, La Patrulla-X fue ante todo, y quizás ahí reside la clave de su enorme éxito, un cómic eminentemente de personajes en el que podíamos encontrar a un muchacho alemán con apariencia demoníaca y dotado de una fuerte convicción religiosa; a una diosa africana que podía cabalgar entre los vientos y que no podía soportar los lugares cerrados; a un enano canadiense con instintos homicidas contrarrestados con un fuerte sentido del honor, a un gigantesco ruso cuya bondad era directamente proporcional a la de su tamaño; a un hombre cuya maldición era la de no poder abrir nunca los ojos por miedo a hacer daño y que sin embargo debía ser capaz de ver más allá de lo que otros podían ver; a una joven cuyo poder absoluto podía corromperla absolutamente; a un anciano calvo cuya mente podía llegar donde su cuerpo no le permitía..., y así podría seguir hasta el infinito.

El presente tomo de Panini nos da a todos nosotros la oportunidad de volver a reencontrarnos con algunas de nuestras más viejas y entrañables amistades de ficción, y de paso revisitar nuestra infancia con ojos de adulto y comprobar una vez más que cuando las historias, los temas y los personajes están bien tratados es posible entretener y fascinar a un niño y a un adulto de la misma manera. Sed bienvenidos de nuevo, Scott, Ororo, Peter, Kurt, Logan, Jean, Charles, Kitty..., ¿puedo ofreceros un café?