
Ayer pasé un día plácido, de lecturas y relecturas de calidad, relajándome todo lo que se puede en estas fechas. Para que os hagáis una idea, por la mañana me releí
La Guerra Kree Skrull, anteayer por la tarde me compré el tomo de Panini, y me he leído por primera vez los episodios dibujados por
Sal Buscema, más aparte lo de
Neal Adams y
John Buscema que sí había leído con anterioridad, y por supuesto el disfrute ha sido máximo. Por la tarde me acerqué a la tienda y me compré
Cinder y Ashe en color en un retapado de Zinco, tratando de solucionar el traspiés de la edición planetaria en blanco y negro, y la grapa de
Invasión Secreta Pantera Negra, que he leído con goce, y además me he releído ese prodigio de narrativa y de belleza que es el
Hawkworld de
Timothy Truman, disfrutado con el tomo de Planeta, una vez que he jubilado los tomitos de Zinco.
Sin embargo, la vida puede darte sorpresas, algo puede hacer que toda la dinámica positiva que puedas llevar en ese momento empeore de forma bastante drástica, ya sea una discusión con un familiar, un problema en el banco, o la lectura del
All Star Batman y Robin de
Frank Miller y
Jim Lee. He de decir, en honor a la verdad, que le he dado una oportunidad sincera, que me lo he leído dejando por completo de lado las malas opiniones que había leído previamente sobre esa obra, en definitiva he tratado de disfrutarla, igual que siempre intento disfrutar de cualquier cómic, libro, película o disco que cae en mis manos, pero es que no ha habido manera de hacerlo.
El tebeo me ha parecido lo peor que he leído en muchísimo tiempo, a la altura del
Hulk de
Jeph Loeb y
Ed MacGuinness, un bodrio en el que Batman es un psicópata, las heroínas son unas feminazis, y Superman y Green Lantern(Hal Jordan) son subnormales profundos. Miller nos muestra, por decir algo, una historia ambientada en el momento en el que Bruce Wayne se hace cargo de Dick Grayson, y a partir de ahí se limita a perpetrar una gamberrada que a él le hará mucha gracia, con esos guiños comiqueros del tipo"
he aparcado el batmóvil entre Adams y Giordano" o "
pareces el pequeño Nemo" que le espeta a Dick Grayson, que tendrían su encanto si estuviéramos no ya ante una obra maestra o un buen tebeo, sino aunque fuera ante un tebeo decente, pero que en este caso se convierten en algo totalmente insuficiente que ni de lejos pueden remediar semejante naufragio.
Realmente me da mucha pereza seguir hablando de este tebeo, simplemente me remito a lo que decía Plissken en su momento en esta
reseña, y destacar que lo mejor del tebeo es
Jim Lee, y ya sabéis que a mí
Jim Lee no me gusta, y aquí no hace un trabajo que me haga cambiar de opinión, así que podréis haceros una idea de cómo está el patio.
Después de haberle dedicado unos minutos de mi precioso tiempo a hablar de esto, volveré a hablar de cosas que me merezcan la pena en los próximos días, y a dedicar mi tiempo a lecturas de calidad, de hecho ahora mismo me dispongo a releer esa joya del cómic patrio que es el
Endurance de
Luis Bustos, y es que cuando uno está acostumbrado al jamón de Jabugo, al marisco, a las buenas carnes y los buenos pescados, pasar de golpe y porrazo a una hamburguesa caducada puede ser una experiencia absolutamente traumática, saludos a todos.