martes, 24 de mayo de 2011

Vacaciones en Roma

Hasta la realización de Vacaciones en Roma, el prestigio de William Wyler como realizador se había sustentado, y muy merecidamente, en su enorme habilidad para dirigir dramas, como bien demuestran películas de la entidad de Desengaño(1936), Esos tres(1936), Jezabel(1938), Cumbres borrascosas(1939), La carta(1940), La loba(1941), Los mejores años de nuestra vida(1946) y La heredera(1949). Por ese motivo, la realización de una comedia como Vacaciones en Roma supuso un reto en la carrera del director de Ben-Hur, no sólo por el simple hecho de tratarse de una comedia, sino también por el peligro que el propio argumento y el uso de una ciudad como Roma suponían, ya que hubiera sido bastante normal que Wyler hubiera caído en la sensiblería propia del cuento de la princesa y el plebeyo, y que a su vez hubiera usado Roma como como una postal de carácter turístico(no hay más que ver el Woody Allen de Vicky Cristina Barcelona para saber a lo que me refiero).



Afortunadamente, William Wyler sorteó estos inconvenientes con la habilidad de un funambulista y consiguió filmar una de las más grandes películas de toda su carrera, a la vez que una de las más recordadas. Aunque si bien, en principio tenía esos elementos de riesgo que he citado anteriormente, los resultados nos demuestran que en realidad Wyler no podía fallar, ya que tenía todos los triunfos en la mano: un espléndido guión de Dalton Trumbo, una pareja protagonista de ensueño, y su propia dirección, la de uno de los grandes maestros clásicos. El guión que escribió Dalton Trumbo en colaboración con John Dighton, y que tuvo que firmar con el seudónimo de Ian McLellan Hunter al encontrarse por aquel entonces en las Listas Negras de La Caza de Brujas, es un fino y perfecto mecanismo de relojería, un modelo absoluto de cómo narrar una historia, de cómo plantearla, desarrollarla y resolverla, y de cómo entretener al espectador, además de cómo hacer evolucionar a unos personajes que al principio de la película no son más que un vividor con pocos escrúpulos y una ingenua niña que apenas ha salido del cascarón, y que a lo largo del metraje terminan convirtiéndose en individuos mucho más completos y maduros.


En el guión de Trumbo(me niego a desarrollar el argumento porque supongo que todos la habréis visto), podemos encontrar temas como el amor, la lealtad a uno mismo y a los demás, y sobre todo y por encima del resto el del cumplimiento del deber por encima de otras consideraciones personales y el sacrificio que ello conlleva. Vacaciones en Roma cuenta con tres personajes principales, los interpretados por Audrey Hepburn y Gregory Peck, y la propia ciudad italiana que se convierte en una parte imprescindible de la historia. Después de haber visto la película bastantes veces siempre he tenido la sensación de que en ella Roma se integraba a la perfección en la historia, y ello es así porque Wyler no cae en ningún momento en el error de enfatizar o subrayar los lugares icónicos de la ciudad, y eso que los hay, y muchos: el Coliseo, la plaza de España, la fontana de Trevi, la boca de la verdad..., y con su clásica puesta en escena invisible, al igual que la de otros maestros como Ford, Hawks o Walsh, consigue que estos lugares representativos siempre estén al servicio de la tregua emocional y vivencial que experimentan los personajes interpretados de forma absolutamente mágica por Audrey Hepburn y Gregory Peck, bien secundados por un excelente Eddie Albert en el papel de fotógrafo amigo del personaje de Gregory Peck.



Vacaciones en Roma, la magia de la vida y el amor desfilando por Roma y por nuestras vidas, todo un clásico, y que es que William Wyler no podia fallar porque tenía todos los triunfos en su mano: una ciudad inmejorable repleta de belleza y tradición, una pareja protagonista perfecta, un guión magnífico y su propio talento, de esta forma es imposible fallar damas y caballeros.




Vacaciones en Roma
País: Estados Unidos
Año: 1953
Título original: Roman holiday
Intérpretes: Audrey Hepburn, Gregory Peck, Eddie Albert, Harltley Power, Harcourt Williams, Margaret Rawlings, Tullio Carminati, Paolo Carlini, Claudio Ermeli, Paola Borboni
Guión: Dalton Trumbo y John Dighton
Música:Georges Auric
Productora: Paramount Pictures
Productor y Director: William Wyler