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miércoles, 28 de septiembre de 2011

Ciudad, de Ricardo Barreiro y Juan Giménez

La historieta argentina es un crisol fascinante donde confluyen en perfecta alquimia el cómic de género con la personalidad de autor más definida a las que habría que aunar una mística absolutamente especial que bucea en el interior del ser humano mientras confunde en sin par armonía, la realidad con la fantasía, tal y como hicieron en su momento sus homólogos dentro del campo de la literatura(y dentro del ámbito no solo argentino, sino también hispanoamericano en general), esos tipos llamados Borges, Cortázar, Carpentier o García Márquez que tanto nos gustan. La nómina a nivel historietístico, y esta vez sí, dentro exclusivamente de la Argentina, posee a genios del guión y del dibujo del calibre de H.G.Oesterheld, Carlos Trillo, Robin Wood(paraguayo, pero cuya carrera se desarrolló en su mayor parte dentro del ámbito argentino), Alberto y Enrique Breccia, Alcatena, Solano López, Horacio Altuna, Eduardo Risso, Lucho Olivera, Ricardo Barreiro o Juan Giménez. Precisamente de estos dos últimos es el tebeo del que pretendo hablar aquí, Ciudad.
En Ciudad, Ricardo Barreiro y Juan Giménez nos cuentan la historia de Jean, un tipo que vive hastiado por la rutina de una vida y de una relación que no le satisfacen. Cansado y un tanto borracho tras discutir con su novia emprende el camino de regreso hacia su casa, y descubre que las calles que le rodean no le resultan en absoluto familiares, ...ya no se encuentra en París sino en el interior de la Ciudad. La Ciudad, al igual que El Aleph borgiano (no en vano una de sus calles se llama Rue Le Aleph), existe en todos los lugares y en todos los tiempos, y a ella acceden todos los náufragos de la manera más accidental e insospechada. Entrar es fácil, salir, al igual que sucedía en El ángel exterminador de Luis Buñuel, es imposible. En La Ciudad podemos encontrarnos náufragos de todas las épocas, también podemos encontrar una parte de ella en la que siempre es de noche, otra en la que siempre es de día. La Ciudad funciona a su manera, trasgrediendo por completo las leyes de la Lógica y de la Física, y son únicamente sus habitantes, los náufragos, los que intentan dotarla de sentido y cordura sin lograrlo.
Ricardo Barreiro y Juan Giménez, nos cuentan la historia de Jean y de Karen(una náufraga con la que se encuentra Jean nada más llegar a la Ciudad) en forma de episodios, en los que el leif-motiv de la serie será el viaje que llevarán a cabo ambos personajes en pos de su objetivo(conseguir escapar de la Ciudad y volver al mundo normal), y en el que se encontrarán con un supermercado automático que juzga y encarcela a sus clientes; un metro que no se desplaza en el espacio sino en el tiempo; o un barrio extremadamente organizado y jerarquizado con leyes y normas que me recuerda al actual emplazamiento de los personajes de Los muertos vivientes de Robert Kirkman. A su vez en Ciudad, el lector mínimamente avezado se encontrará con referencias a la cultura tanto oficial como popular, como pueden ser el Diluvio Universal del Antiguo Testamento, el flautista de Hamelín, los mitos de Cthulhu, o los clásicos del género de terror, desde Drácula, la Momia, el Hombre Lobo y Frankenstein, pasando por el Alien de Ridley Scott, con la salvedad de que en Ciudad estos ayudan al ser humano, porque es éste el que los ha creado y el que los alimenta con su imaginación y con la materia de sus sueños. Por supuesto, si Ciudad es un nido metarreferencial en el que podemos encontrar alusiones a otras artes como la literatura y el cine, el cómic tampoco podía faltar, y Ricardo Barreiro no puede evitar hacer aparecer al personaje por excelencia de la historieta argentina, Juan Salvo, el Eternauta, la inmortal creación de H.G.Oesterheld y el recientemente fallecido Francisco Solano López, quien también se encuentra atrapado en la Ciudad a la busca de una salida que podría ser un ascensor del que nadie regresa. Salvo nos dice al respecto de la Ciudad"¿Cuál es la realidad?, puedo estar yo mismo seguro de mi propia existencia? la ciudad es un lugar fantástico. Quizá la intersección en un punto infinito de todos los continums espacio temporales de la Tierra. Aquí no existe lo imposible. No hay lógica ni reglas; estamos en el Infierno y en el Paraíso, al mismo tiempo en El Aleph de Borges o la infundíbula cronosinclástica de Voneguth. En el todo y la nada...¿y si acaso la ciudad fuera un fantástico experimento ejecutado por una super-raza extraterrestre?, ¿o si fuera tan solo una delirante pesadilla colectiva?, ¿y si ninguno existiese realmente?, ¿si fuéramos tan solo personajes de una novela?, ...¿de un filme?, o por qué no....¿acaso de una historieta?".


El autor de Slot Barr consigue aquí un guión en el que aúna la reflexión metafísica y metarreferencial con el divertimento propio del género de aventuras logrando un tebeo excepcional, pleno de vigor, de ritmo y de inventiva. En cuanto al apartado gráfico, Ciudad cuenta con un Juan Giménez absolutamente colosal, con un dibujo con el que el lector puede realizar dos tipos de lectura: una primera en la que éste está atento al ritmo marcado por las aventuras de Jean y Karen, y una segunda en la que uno puede obviar el carácter narrativo del dibujo, y contemplarlo desde el punto de vista de la ilustración, recreándose en cada uno de los detalles que el dibujante de La casta de los metabarones introduce en su maravilloso trabajo.


En definitiva, un espléndido tebeo que honra debidamente la maravillosa tradición a la que pertenece, que no es otra que la de la historieta argentina.

miércoles, 6 de julio de 2011

El peregrino de las estrellas, de Carlos Trillo y Enrique Breccia

El peregrino de las estrellas fue la otra gran obra que, tras Alvar Mayor, desarrolló en el seno de la revista Skorpio un tandem que únicamente puede calificarse como de mayor dentro de la historia del cómic, el formado por el recientemente fallecido Carlos Trillo y por Enrique Breccia. En él podemos encontrarnos la influencia del Herman Melville de Moby Dick y de los relatos marítimos de Joseph Conrad(no en vano el capitán del Peregrino se llama Harris Conrad) pasado por el filtro del Antoine de Sant-Exupéry de El principito y del Jonathan Swift de Los viajes de Gulliver, a los que habría que añadir la influencia de la ciencia ficción clásica. Efectivamente El peregrino de las estrellas es una perfecta combinación de la narración marítima en su sentido más clásico(Melville, Conrad) aderezada con el uso del elemento fantástico para analizar, ridiculizar y al fin y al cabo continuar estableciendo preguntas sin respuesta acerca de a la vez insodable, mezquina y esperanzadora condición humana(Swift).
Carlos Trillo y Enrique Breccia nos narran la historia de la tripulación de El Peregrino, navío que ante la aparición de un agujero en el fondo del mar sufre un motín y es abandonado por toda su tripulación, con la salvedad del capitán Harris Conrad, el viejo Jonah y el grumete Sean O'Flaherty, quienes al caer por el agujero aparecen en un planeta en el que se les otorgará una flauta con la que podrán, haciéndola sonar, tripular su navío a través del firmamento y visitar diversos planetas donde encontrarán seres muy parecidos a nosotros, un reino de un solo hombre, un mundo de hadas en el que lo que para nosotros puede ser ordinario puede tornarse en extraordinario dependiendo del punto de vista del que mira, o bien junto a cierto artúrico mago realizar la gran pregunta acerca del sentido del vida y descubrir que ¿por qué no?.
En definitiva un maravilloso viaje en el que se nos dice que los años son los que matan la magia que todos los hombres llevamos dentro. Indudablemente la lectura de este clásico permite restablecer gran parte de esa magia.


POST DEDICADO A LA MEMORIA DE CARLOS TRILLO

jueves, 14 de enero de 2010

Adam Warlock de Jim Starlin

La irrupción de Jim Starlin en el panorama del cómic americano durante la década de los 70 fue absolutamente abrumadora y aplastante. Después de unos pequeños trabajos en Shang-Chi(creó el personaje junto a Steve Englehart) e Iron Man,donde creó a uno de sus personajes fetiche(Thanos) y sentó las bases de una epopeya cósmica que desarrollaría posteriormente en las páginas de Capitán Marvel, todo un clásico del cómic de los años 70 cuya reedición en color y a tamaño comic-book pido desde estas humildes líneas lo antes posible; realizó en las páginas de Strange Tales, en un serial protagonizado por Adam Warlock, quien a raíz de ahí consiguió serie propia, también realizada por Jim Starlin, una obra maestra con mayúsculas y sin ningún tipo de parangón, una obra maestra de la que además, no suele hablarse.



Antes de pasar a los posibles motivos por los cuales se habla muy poco de este cómic en España, toca hablar de lo realmente importante, del tebeo. Jim Starlin nos cuenta, valiéndose de ese marco tan excelso, onírico y embelesante que es el género de ciencia ficción en su vertiente de space opera, una historia intimista, en concreto la historia de un hombre que se enfrenta a sí mismo a cada paso que da. Esta lucha consigo mismo no es tan solo la indecisión o la duda que todos podemos llegar a sentir en algún momento con respecto a nosotros mismos, "yo soy mi peor enemigo" decimos muchas veces, sino también la lucha contra la propia manifestación física de su yo malvado, del ser en el que podría convertirse en el futuro, y que aterroriza galaxias enteras al frente de su Iglesia Universal de la Verdad, el Magus.


Jim Starlin realiza un tebeo de índole metafísica, en el que el drama interior del personaje y sus propias miserias y grandezas son lo más importante, integrado dentro de una revolución que pretende derrocar un imperio, aunque ésta sea realizada en solitario, y suponga mucho más una revolución llevada a cabo a través de las ideas que de las armas. En ese sentido Starlin consigue realizar un tebeo con aire de tragedia griega, en el que también pueden encontrarse huellas shakespeareanas y kafkianas, en ese sentido la huella de El Proceso resulta bastante evidente en la farsa de juicio al que es sometido nuestro protagonista.


Juez
: Infiel, has sido acusado de varios crímenes muy serios. La Iglesia Universal me ha encomendado la tarea de que recibas un juicio justo. Lo cual implica que actuaré como juez, y procuraré que tu eliminación se lleve a cabo siguiendo la ley al pide de la letra. A tu derecha tienes al fiscal del distrito. Nos proporcionará cargos falsos, testigos mentirosos y evidencias falsas. A tu izquierda tienes un abogado de oficio designado por la corte. Te proporcionará consejo legal. Si consigue mantenerse despierto. Una vez probada la evidencia de tu culpabilidad, tu destino será decidido...por ese jurado de semejantes tuyos. ¿Alguna pregunta?.


Adam Warlock
: ¡Sí!, esta corte deriva del Santo Magus su capacidad para juzgar, ¿correcto?


Juez
: ¡Cierto!


Adam Warlock
: Entonces, quiero dar mi caso por sobreseído. Esta corte es consciente de que Magus y yo somos la misma persona, lo cual hace imposible...¡qué me juzgue esta corte!, vuestro poder deriva de un aparte de mí que ha enloquecido. Eso os descalifica para juzgar a mi persona. ¡Exijo ser juzgado por Magus en persona!


Juez
: ¡Petición denegada!. El prisionero evitará posteriores manifestaciones o tendrá que ser gaseado. Toda petición u objeción será hecha por su abogado defensor. Es su trabajo.


Adam Warlock
: pero, carece de boca.





Adam Warlock
, un cómic excepcional que...



Esta reseña queda voluntariamente interrumpida tal y como quedó la publicación de este cómic en España. Para aquéllos que lo desconozcan Jim Starlin contó esta historia en los números 178 a 181 de Strange Tales, para continuar posteriormente en la propia serie regular de Adam Warlock; sin embargo en España se recopilaron en un Especial Primavera de Clásicos Marvel publicado por Forum en el año 1990, los números 178 a 180 de Strange Tales, dejando por tanto la historia inacabada, ...y así ha continuado, siendo éste, en mi opinión, uno de los motivos por los que no suele mencionarse este tebeo muy a menudo. Por lo tanto, sería de justicia que Panini reparara el desliz de su predecesora publicando todas estas historias clásicas del Adam Warlock de Jim Starlin en tomos formato Marvel Gold, en color y tamaño comic-book.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Starlord

La década de los 60 fue, sin lugar a dudas, absolutamente fundamental para el género superheroico, fue la década Marvel, con la irrupción de la mítica editorial en un género que hasta entonces era prácticamente un coto exclusivo de DC. De la mano de autores como Jack Kirby, Stan Lee y Steve Ditko,... y de otros que se sumaron casi inmediatamente como Roy Thomas, Gerry Conway, John Romita, John Buscema o Gene Colan, Marvel renovó un género y sentó las bases sobre las que se asentaría durante las siguientes décadas, ganándose merecidamente el apelativo de La Casa de las ideas(que debería perder en la actualidad teniendo en cuenta las mierdas con las que nos obsequia ahora mismo, pero claro, aquéllos eran otros tiempos).

Con su universo superheroico plenamente consolidado, la década de los 70 se caracterizó por la observación de los géneros que estaban de moda en la cultura popular del momento y su integración en la editorial, ya fuera en su universo superheroico o en publicaciones totalmente alejadas del mismo. De esta manera Marvel adoptó géneros como las artes marciales (Shang-Chi: Master of Kung Fu, Puño de Hierro...), blaxplotation(Powerman), terror(La tumba de Drácula), la música disco(Dazzler) o ciencia ficción con casos como Los Guardianes de la Galaxia y Starlord.



Starlord nació de la mano de Steve Englehart y Steve Gan en las páginas de una revista, sin hacer mucho ruido. En dichas páginas se nos contaba la historia de Peter Jason Quill, un niño huérfano de padre que veía como su madre era asesinada por unos alienígenas, dejándolo profundamente traumatizado y deseoso de venganza. En aras de conseguir esa venganza consagrará su vida a la astronomía y al objetivo de ser un astronauta para la NASA, consiguiendo ser un astronauta perfecto a nivel técnico, pero dejando completamente de lado el requisito más esencial para trabajar en equipo, el elemento humano. Una entidad alienígena se aparecerá ante los astronautas para anunciarles que deben elegir de entre ellos al que consideren el mejor para llegar a ser un Starlord. Ésta es la premisa inicial en la que se basan Steve Englehart y Steve Gan para construir un buen cómic de ciencia ficción con una importante carga mística, metafísica y filosófica que sus sucesores se encargarían de desarrollar todavía más.

El tomo que publicó Forum en su momento en la colección Clásicos Marvel en blanco y negro, es un auténtico All Star en lo que a sus autores se refiere, si inicialmente teníamos a Steve Englehart en el guión, éste será sustituido nada más y nada menos que por Chris Claremont, y posteriormente por Doug Moench; mientras que si en la parte gráfica teníamos en principio a un desconocido Steve Gan, éste sería sustituido por John Byrne(acompañado de su inseparable Terry Austin), Carmine Infantino, Gene Colan(con entintado de Tom Palmer) y Bill Sienkiewicz(con entintado de Bob McLeod), únicamente los números dibujados por Tom Sutton suponen un considerable bajón a nivel gráfico, aunque Doug Moench mantenga un buen nivel con las historias.

Chris Claremont realiza aquí uno de los mejores trabajos de su carrera, después de haberle leído aquí, siento todavía más no haber leído este tebeo cuando estuvo el año pasado en las jornadas de Unicómic, y haberlo llevado en su momento para que me lo firmara, es más, reconozco que leyéndole aquí más de una vez he sentido el impulso de querer darle un abrazo de agradecimiento. El patriarca mutante ofrece una soap opera en la que la acción, la intriga y el sentido de la aventura, con espadachines y duelos de capa y espada, se funden con la ciencia ficción en su terreno más filosófico, en los que nos cuenta la historia de un explorador, de un aventurero atormentado en constante búsqueda del equilibrio personal y de sí mismo, acompañado por una nave que está viva, que siente y que padece, y que sobre todo le ama, ... una nave que querría con todo su ser poder encarnarse en una mujer para poder tocarle, besarle, acariciarle y amarle de una forma no platónica. A este Chris Claremont en estado absoluto de gracia, le acompañan un John Byrne magistral, y posteriormente un Carmine Infantino absolutamente pletórico.



Chris Claremont llega a escribir auténticas maravillas en forma de diálogos entre Starlord y su nave, para muestra unos cuantos botones. En primer lugar una declaración de intenciones efectuada por el propio personaje

Starlord: ¿Y qué me ofreces...un imperio...un trono?, dejé mis ambiciones en La Tierra. ¿No lo ves?, soy alguien que busca no sé...una especie de Santo Grial cósmico. Un sueño que es inalcanzable...o quizá..necesito ver qué hay detrás de la estrella más lejana. Tengo todo el universo. No necesito atarme a un trono.

Y ya junto a su nave.

Starlord: Oh, diablos, tienes razón. Supongo que el círculo de mi vida se ha completado. Vengué el asesinato de mamá, encontré a mi verdadero padre y desprecié un imperio...y todo en un solo día.

Nave: Entonces por fin eres libre.

Starlord: ¿Lo soy?, le rompí el corazón cuando me marché. No me pedía mucho. Quizás hubiera podido quedarme un poco más.

Nave: Eres lo que eres...como yo soy lo que soy. La nave definitiva, Peter Quill, pero también un ser vivo. Y con todo mi poder, no puedo ni tocar al hombre que amo o consolarle con algo más que palabras. Puedo crear la imagen de una mujer...pero jamás podré serlo.

Starlord: ¿Qué somos entonces?, ¿qué soy yo?

Nave: Eres Starlord...por supuesto...

Starlord:...Y tú eres mi compañera. Vamos, tenemos que forjarnos una leyenda.

o por ejemplo esta otra joyita.

Starlord: ¿Qué te parece la ironía, "Nave"?, él se convierte en el héroe aventurero y yo en el sabio consejero.

Nave: El cambio es esencial para crecer, y el crecimiento es esencial para la vida. Ahí está la maravillosa promesa de la humanidad, porque el ser humano posee una capacidad infinita para ambas cosas.

Starlord: ¿Nunca se terminará esta búsqueda mía...nuestra?, ¿nunca se cerrará el círculo?

Nave: Todo termina Peter, pero eso no es lo importante...puede que nunca cumplas tu destino...que ni siquiera te acerques a él...pero debes intentarlo. La gloria no reside en el éxito...o en el fracaso...sino en el intento.


En definitiva, una obra maestra del noveno arte.

viernes, 6 de febrero de 2009

Demon de Jack Kirby


El trabajo de Jack Kirby fuera de su colaboración junto a Stan Lee para sentar las bases del Universo Marvel, es por lo general bastante menos conocido por los aficionados, aunque ésta es una situación que se está resolviendo en nuestro país con la publicación de las obras que El Rey realizara para DC en los años 70, con unas ediciones que si bien consiguen divulgar el trabajo de Kirby en España, hasta cierto punto lo desvirtuan al no ofrecerlo en su formato original, o sea en color, tal y como fueron publicados en su momento. En cualquier caso merece la pena poder disfrutar de obras como El cuarto mundo, Omac, Kamandi o Demon, aunque el formato no acompañe a la calidad intrínseca de las mismas , ya que El Rey está por encima de estas limitaciones.


Después de su trabajo en El cuarto mundo, Kirby volvió a sacarse un conejo de la descomunal chistera de su creatividad en forma de demonio procedente de la mitología artúrica , el cual sirvió a Merlín en los últimos días de Camelot y ha permanecido bajo la forma humana de Jason Blood hasta nuestros días, hasta el momento en que volviera a ser necesario para Merlín. El Rey nos ofrece en esta serie, lamentablemente de corta vida, y como ya viene siendo habitual, un despliegue de imaginación demostrando una vez más que es un contador de historias de pura cepa , en el que se entremezclan lo superheroico con lo esotérico y lo fantástico, dando como resultado un tebeo en el que las referencias al cine de terror de la Universal y la Hammer se manifiestan en la aparición de influencias tales como las de El hombre lobo y El fantasma de la ópera, y en la utilización de los paisajes de origen centroeuropeo propios de los relatos de terror clásicos, aparte de la soberbia elección por parte de El Rey de la Gotham de Batman como base de operaciones sobre la que cimentar las historias de Etrigan.


Un clásico imperecedero que asegura un disfrute enorme en el lector que se adentre en el personal universo de Jack Kirby, aunque el formato, como ya es habitual, no sea el más adecuado.

Demon
Jack Kirby(guión y dibujo)
Formato: tomo tapa blanda en blanco y negro
Páginas: 368
Editorial: Planeta DeAgostini
Precio: 10,95 €

Otras obras de Jack Kirby en Travellings

viernes, 16 de enero de 2009

Viaje a Italia de Cosey


Llevaba un cierto tiempo leyendo buenas críticas en la blogosfera sobre Viaje a Italia del suizo Cosey, e indudablemente me llamaba poderosamente la atención leer, o bien Viaje a Italia o cualquier otra obra de este hombre. Yo voy todas las mañanas a estudiar a una biblioteca, y después de terminar con mi sesión de estudio se me ocurrió echar un vistazo a la sección de cómics. Una sección muy clasicota, la verdad, con ediciones antiquísimas de viejos clásicos como Asterix, Blueberry, Tintín, Blake y Mortimer, Valerian..., lo cual está francamente bien, pero totalmente parca no ya en cómics actuales, sino también en reediciones de material clásico. Por ese motivo me sorprendió enormemente encontrar la última edición publicada por Planeta del clásico de Cosey , Viaje a Italia.
En primer lugar, debo decir que , a pesar de las expectativas (normalmente cuando se tienen la decepción suele ser mayúscula), me he encontrado con un grandísimo tebeo, espléndido de principio a fin, con una historia a la vez humana y emotiva , consiguiendo no ser ñoña en ningún momento, y con un dibujo maravilloso , combinando sencillez y complejidad al mismo tiempo, con una brillantez exquisita en el diseño de páginas y consiguiendo transmitir al lector la certera sensación de que la vida pasa a través de sus viñetas. Pero antes de seguir con los elogios , vayamos por partes.

Viaje a Italia cuenta la historia de Art e Ian, dos veteranos de la guerra del Vietnam que viven en los Estados Unidos, en una vida marcada por la rutina de sus profesiones y de la convivencia con sus respectivas parejas, aparentemente su existencia transcurre sin más avatares y con la satisfacción de disfrutar de los pequeños placeres como la compañía de los amigos y de pequeños vicios. Ian es de origen italiano, y pensaba realizar un viaje a Italia con su madre, pero al no poder viajar la madre de éste, le ofrecerá la posibilidad a Art para que viaje junto a él con el aliciente de poder volver a encontrarse con Shirley, un amor de juventud de ambos.
Cosey nos cuenta una historia de reencuentro, con el pasado, con los recuerdos felices y también con los demonios personales de cada uno de ellos, representados en forma de recuerdos y pesadillas vividas a causa de la guerra, o a través de remordimientos por un aborto realizado durante la juventud. Los tres personajes tendrán la oportunidad de redimir sus culpas anteriores y exorcizar sus demonios a través de Keo, una niña camboyana que ha llegado a Italia , y cuyo mayor sueño es llegar a los Estados Unidos.
El autor de En busca de Peter Pan realiza una demostración de elegancia y sensibilidad a lo largo de las páginas de este excepcional tebeo que no sólo se merece una lectura, sino una compra seguida de sucesivas lecturas a lo largo de los años, ya que es un tebeo que no debe faltar en cualquier tebeoteca de pedigrí y que sorprenderá a cualquier lector con gusto, no sólo por su enorme calidad sino por su impactante final.

Viaje a Italia
Cosey(guión y dibujo)
Formato: libro de tapa dura
Páginas: 104
Editorial: Planeta DeAgostini
Precio: 12,95€

martes, 6 de enero de 2009

Epicurus el sabio de William Messner-Loebs y Sam Kieth







A finales de los años ochenta, DC creó un sello orientado hacia lectores adultos y que, al contrario de lo que ocurría en su universo superheroico tradicional, permitía a los autores conservar los derechos de sus creaciones. Este sello fue llamado Piranha Press, y fue el claro antecedente de la actual línea Vértigo, y uno de sus cómics más reconocidos fue Epicurus el sabio, dos tomos en los que se satirizaba la filosofía y la mitología griega, dando como resultado un cómic inteligente y absolutamente divertido donde se ridiculizaba absolutamente todo. Desde Sócrates, Platón, Aristóteles, pasando por mitos como el rapto de Hades a Perséfone o como las andanzas amorosas de Zeus, o a los sofistas, a los cínicos, a los pitagóricos, etc, etc.


Lamentablemente esta joya se encuentra actualmente descatalogada y es de muy difícil adquisición, por lo que no estaría de más una reedición por parte de Planeta(actual poseedora de los derechos de DC) de esta perlita de corta duración(únicamente un par de tomos) y que cuenta con un divertido guión de William Messner-Loebs y unos dibujos caricaturescos realmente logrados de Sam Kieth, quien además se atreve con composiciones de página atrevidas en las que prescinde de las viñetas tradicionales.


Un tebeo divertido y de un gran valor didáctico, absolutamente ideal para mostrar un lado más divertido y accesible de la filosofía , sobre todo para los alumnos de Bachillerato, aunque quizás esté siendo muy optimista, porque para ello deberían leer, y ya sabemos que a nuestros jóvenes todo eso les proporciona arcadas, salpullidos, vómitos y malestar general, así que... mejor no he dicho nada.

domingo, 11 de mayo de 2008

Ibáñez de Robin Wood y Enrique Breccia


Hace unos meses, como bien recordarán los asiduos a este blog, asistí a las jornadas de Unicómic, organizadas entre otros por mi buen amigo Fran J. Ortiz de Abandonad toda esperanza, y en las que también tuve la oportunidad de conocer en persona a Plissken , uno de mis habituales, y a su vez yo también de los suyos en su excelente blog Llámame Plissken. Pues bien, a esas jornadas de Unicómic asistió entre otros invitados, el gran Enrique Breccia, mito viviente de la historieta argentina y mundial, y la organización tuvo la brillante iniciativa de regalar un cómic suyo a todos aquellos que le hiciéramos una pregunta al maestro. El cómic en cuestión era Ibáñez , escrito por Robin Wood y dibujado por Enrique Breccia.

Ibáñez se ha quedado en mi casa sin ser leído unos cuantos meses, más que nada por falta de tiempo. Yo , sinceramente me esperaba que fuera un buen cómic, una cosa que estuviera bien, sin más, ingenuo de mí; sin embargo, no esperaba encontrarme con una obra tan rematadamente buena.

Enrique Breccia en las últimas jornadas de Unicómic

Nos encontramos en este caso ante un cómic de temática histórica ambientado en España durante el reinado de Carlos I . Los Ibáñez(Alonso y su hijo Gonzalo) son unos nobles venidos a menos , que únicamente conservan su título , ya que se ven sumidos en la pobreza y por lo tanto se ven obligados a labrar la tierra como unos villanos para poder comer. Gonzalo provoca al Duque de Cisneros, el cual le reta a un duelo que acaba con la muerte del propio duque . Esta muerte tiene unas graves consecuencias estratégicas ; esto es así porque el ducado de Cisneros actuaba como cerrojo del Norte de España, y al morir el duque , éste queda a merced de los franceses. Esta situación generada por la muerte de Cisneros es considerada por Carlos I como un acto de traición, por lo que condena a Gonzalo a trabajos forzados , y a su padre a permanecer de por vida en una mazmorra de por vida sin luz . A partir de aquí comenzará la lucha de Gonzalo por recuperar el honor perdido , limpiar su nombre y tratar de aliviar la situación de su padre. Éste es el detonante de la aventura que deberá vivir Gonzalo para recuperar su honor y limpiar su nobre iniciando un proceso de aprendizaje en el que Historia y ficción se dan la mano en un perfecto maridaje auspiciado por las palabras de Wood y las imágenes salpicadas de sombras , de Enrique Breccia.

Robin Wood y Enrique Breccia no eran en absoluto ajenos al siglo XVI, ya que en aquellos momentos Wood realizaba Dago, ambientada en el Imperio Otomano, y Breccia llevaba tiempo realizando Alvar Mayor junto a Carlos Trillo , ambientada en la América del descubrimiento. Así que tanto uno como otro se enriquecieron mutuamente de su experiencia y realizaron una obra maestra de la historieta argentina que lamentablemente no tuvo continuidad después de los episodios recopilados en el presente tomo, quedando por tanto un final abierto que no impide el disfrute de la historia.

Tanto el trabajo de Wood, al guión, como el de Breccia al dibujo , es modélico y transmite verdad y pasión en cada una de sus páginas. Un cómic muy recomendable y desconocido que está esperando a ser descubierto.

lunes, 31 de marzo de 2008

Hawkworld de Timothy Truman


Después de las Crisis en tierras infinitas, DC creó un nuevo universo, dando lugar a una nueva continuidad en la que los personajes de la casa eran redefinidos, cada uno de ellos tuvo un relanzamiento con un autor de prestigio. Superman tuvo a John Byrne, Batman tuvo a Frank Miller, Wonder Woman tuvo a George Pérez..., pero no sólo la Trinidad contó con autores de prestigio y con nuevas historias, la práctica totalidad de los personajes de la editorial se vio sumida en este marasmo de renovaciones, el cual trajo consigo un montón de buenas historias con las que los aficionados salimos ganando , siendo éste un período fecundo en cuanto a calidad para la DC.

Hawkman no fue una excepción a esto que comentaba en el párrafo anterior, y contó con un relanzamiento en esta miniserie escrita y dibujada de forma magnífica por Timothy Truman . Hawkman para aquéllos que no lo sepan fue un personaje creado por Gardner Fox, que se basó en los Hombres halcón de Flash Gordon para su creación. La cronología de este personaje es muy complicada de explicar para los profanos, por eso me abstengo de intentarlo, ya que arrojaría más oscuridad que otra cosa y sepultaría lo que realmente importa en este post; hablar de esta maravillosa historia.

El planeta Thanagar es un mundo en el que la superficie de tierra firme es aplastantemente inferior a la cantidad de superficie marina , para que os hagáis una idea, es como si en la Tierra únicamente existiera Europa y el resto fuera oceáno. Por este motivo sus habitantes decidieron construir hacia arriba, a alturas inmensas y desarrollaron de forma científica unas alas que les permitían volar, mientras que las clases bajas y los extraterrestres de los mundos conquistados vivían sin alas en el suelo. El Thanagar que se nos presenta en esta obra es un mundo imperial, en el que las señas de identidad del propio planeta se han perdido, el vino, la comida, la música popular ... son de otros planetas, cuyos habitantes viven como criados en las torres o abandonados a su suerte abajo, y en el que las clases altas viven alienadas en una vida fácil y acomodaticia.



Nuestro protagonista es el joven Katar Hol, hijo de Paran Katar(el inventor de las alas de los thanagarianos). Es un joven aristócrata e idealista, que añora los tiempos en los que Thanagar tenía un mayor orgullo e identidad nacional , aquellos tiempos sobre los que ha leído en los libros . Katar sorprende alistándose en la policía alada, ya que por su formación y posición podría ocupar un puesto mucho más alto y menos comprometido .


Hawkworld es la historia de un profundo desengaño, la de un idealismo que es herido de gravedad. Esto lo vemos en la figura de Katar Hol, cuyo mundo e ideales se irán desmoronando progresivamente, al tiempo que debe enfrentarse a la profunda corrupción que asola su planeta, no sólo en la policía , sino también en las clases altas , y sobre todo en la ayuda que algunos aristócratas envían abajo; en la propia obra el padre de Katar se pregunta cuánta de esa ayuda llega realmente a quien la necesita(pregunta que más de uno nos habremos hecho más de una vez en lo que a las ONG's se refiere).

La obra de Truman es también una historia de aprendizaje, de redención y venganza con ecos de El Conde de Montecristo, en la que se mezcla la ciencia ficción, el género negro y policial, y el drama, en un cómic de un enorme nivel muy poco conocido para el público español, a pesar de que fue editado en su día por ediciones Zinco .


Timothy Truman realiza un muy buen guión, pero si escribe bien, todavía dibuja mejor , siendo una auténtica delicia las numerosas páginas mudas que jalonan la obra dando una lección de narratividad comiquera que sonrojaría a más de un dibujante estrella , y que me hace querer leer más obras de este hombre, como por ejemplo La leyenda de Grimjack, reeditada recientemente por Norma Editorial. Os invito a todos a que os acerqueis a esta reedición de Hawkworld que Planeta ha tenido el acierto de sacar. Un cómic excelente que viene a poner de manifiesto el magnífico fondo editorial que DC tuvo en esos años posteriores a la Crisis en tierras infinitas.

Hawkworld
Timothy Truman(guión y dibujo), Quique Alcatena(entintado), Sam Parsons(color).
Editorial: Planeta DeAgostini
Páginas: 144
Formato: rústica. color
Precio: 11, 95 €

martes, 12 de febrero de 2008

Mort Cinder de H.G.Oesterheld y Alberto Breccia


Obra cumbre, no sólo de la historia del cómic, sino también de la cultura popular del siglo XX esta joya escrita por el genial H.G. Oesterheld y dibujada por el no menos genial Alberto Breccia. Dos autores que habían colaborado juntos en la también excepcional Sherlock Time y que en Mort Cinder se encuentran en la cima de su plenitud creativa. Alberto Breccia se encontraba en un difícil y tormentoso momento personal con la grave enfermedad de su esposa, y volcó con mucho sacrificio toda la rabia y la desesperación de su trágica situación personal en las páginas de esta joya que exhala vida y muerte, terror y aprendizaje, en definitiva toda arruga y toda cicatriz que confluyen hasta formar un alma que lo ha visto todo y que lo ha vivido todo.


Mort Cinder es la historia de un hombre que ha vivido mil vidas en una sola, alguien que no puede morir definitivamente pues siempre resucita. Alguien que nos da una lección de Historia , de cómo revivir algunos de los grandes momentos de la Historia de la humanidad y mostrarlos desde el punto de vista de un hombre anónimo que ha estado en todos esos lugares encarnando a un esclavo o a un presidiario, siendo alguien anónimo de la Intrahistoria que tanto reivindicaba Unamuno.


En un principio vemos como el anticuario Ezra Wilson vive su rutinaria existencia entre antigüedades y jeroglíficos que se ocupa de analizar y descifrar en su tienda. En una existencia tranquila, segura y sin sobresaltos. Pero todo éso cambiará en el momento en el que Mort Cinder irrumpa en su vida . Algo le impulsará a encontrar a Mort Cinder y se verá inmerso en una atmósfera pesadillesca digna del mejor género de terror hasta evolucionar en una trama con esclavos (casi ultracuerpos) y con científico loco en la mejor tradición de la ciencia ficción. Una vez resuelta esta primera línea argumental de ritmo atronador y vertiginoso, la elegante pluma de Oesterheld(por Dios , ¡qué prodigio de guionista!), y los asombrosos dibujos de Breccia nos llevan a la que será la dinámica habitual de la serie: Cinder será el ayudante de Wilson en su tienda de antigüedades llevándonos de viaje a través de la Historia , tomando como referencia los objetos para hablarnos de vivencias acaecidas en vidas anteriores.

Oesterheld y Breccia nos llevan de viaje a la construcción de la Torre de Babel, a la Primera Guerra Mundial, a una cárcel americana en los años 20 en la que Mort estuvo preso y en la que tendremos una narración de género negro de muchísimos quilates , o a la batalla de las Termópilas dándonos una lección de vida , y de narrativa literaria y visual en cada página. Si cada palabra de Oesterheld es un hallazgo tanto en sí misma como por su carácter de un todo compacto , cada viñeta de Breccia es un recital artístico en el que cada dibujo tiene carácter y belleza en sí mismo y a su vez no está desgajado del conjunto, consiguiendo que esas hermosas ilustraciones en blanco y negro no pierdan un ápice de narratividad ni de expresividad, y que cada mancha de tinta negra sea un mundo en el que merece la pena perderse.
Una obra maestra del noveno arte de cuyas páginas únicamente pueden salir tesoros manufacturados hábilmente por estos dos gigantes del cómic argentino y mundial. Vida y muerte exhalando de las páginas de toda una obra maestra. La edición de Planeta DeAgostini respeta el formato original de estas historias que aparecieron originalmente por entregas en la revista Misterix. Dicha revista cambió a formato apaisado durante un tiempo, por lo que se ha optado por reproducir tal cual el formato apaisado para no alterar la maquetación original. Totalmente recomendable para cualquier alma sensible.

Mort Cinder
H.G. Oesterheld(guión), Alberto Breccia(dibujo)
Editorial: Planeta DeAgostini
Páginas: 224
Blanco y Negro
Formato: tomo en tapa dura
Precio: 18 €

jueves, 17 de enero de 2008

Omac de Jack Kirby


Para aquéllos que no lo sepan (hay lectores de este blog que no son coleccionistas de cómics), Jack Kirby fue junto con Stan Lee el creador de la práctica totalidad del Universo Marvel. Series como Los 4 fantásticos, Los Vengadores, Thor, Hulk o X-Men no existirían o serían muy diferentes de no haber contado con el concurso del indiscutible Rey de los cómics. Kirby, después de haber desarrollado todos estos conceptos junto a Stan Lee , sobre todo dentro de los citados, Los 4 fantásticos, Los Vengadores y Thor; y después de sentir que su periplo en Marvel se había agotado, llevó su tablero de dibujo y su inagotable torrente de ideas a la gran competencia de Marvel, la DC.

Una vez en DC, Kirby creó El cuarto mundo, una apoteósica epopeya cósmica que aglutinaba varios títulos de su creación como New Gods, Forever People y Mister Miracle con otros ya clásicos de la casa , como es el caso de Jimmy Olsen, la serie del mejor amigo de Superman. Jack Kirby como autor completo, sin el influjo de Stan Lee es un torrente desatado, un tornado , una tormenta perfecta de imaginación y de delirio. Es capaz de verter en un sólo cómic un maremoto de ideas de tal magnitud que probablemente a otro autor le llevaría todo un año meter a lo largo de una serie. Sin embargo, el problema que tiene Kirby como guionista es que no tiene control, es un delirio de fantasía desbordante, y a la vez es lo que le hace tan grande y a su vez que incluso lo prefiera en solitario , aunque es cierto que Stan Lee coordinaba todo ese torrente y le daba coherencia.


La epopeya de El cuarto mundo(de la que hablaré con detalle en el futuro) no tuvo el éxito comercial que Kirby esperaba , tal vez los lectores de la época no estaban preparados para asimilar una cosmogonía tan compleja, y paso a realizar dos nuevas series; Kamandi( probablemente su mejor trabajo para DC) y este Omac(su peor trabajo para DC).


Decir que un cómic de Kirby es su peor trabajo para una editorial concreta supone aún así, decir que nos encontramos ante un cómic disfrutable, entretenido y muy superior a lo que hacían la mayor parte de sus coetáneos. Omac responde a las siglas One man army corps, y está ambientado en el futuro. En él Kirby vuelve a tratar un género tan querido por él como el de la ciencia ficción para llevarnos (incluso estando contenido o menos inspirado) a un mundo en el que los viejos criminales raptan a jóvenes para trasplantar sus cerebros a dichos cuerpos y volver a ser jóvenes, o en el que se crean autómatas bomba.


Omac es en realidad Buddy Blank, un pobre diablo que es alterado por un rayo lanzado por el satélite Hermano Ojo . Éso le convertirá en un auténtico ejército de un solo hombre que trabajará al servicio de la Agencia para la paz global (agentes que cubren su rostro con un aerosol cosmético para no delatar su raza o procedencia, ya que representan a todas las naciones y a la vez no representan a ninguna), coordinado con El Hermano Ojo que le pasará la información y la energía que necesite para llevar a cabo sus misiones contra villanos como Mister Big, El Mariscal Kafka o El Doctor Skuba.

Lamentablemente la serie de Omac se canceló después del número 8, no volviendo a ser retomado su concepto hasta que tres años después en el que Denny O'Neill relacionó a Omac con otra creación kirbyana , Kamandi. En el año 1978 Jim Starlin retomó el personaje aunque sin éxito, y no fue hasta los años 90 cuando John Byrne retomó al personaje en una miniserie.

Después de Omac Kirby volvió a Marvel y realizaría grandes trabajos como Los Eternos , en los que desarrollaría un tapiz similar al de El Cuarto Mundo, pero mucho más comedido, Capitán América o Pantera Negra.

La edición de Planeta DeAgostini recopila los 8 episodios de Omac realizados por Jack Kirby en blanco y negro.

Omac
Jack Kirby(guión y dibujo)
Páginas: 176
Blanco y negro
Formato: Bolsillo
Precio: 5,95€

miércoles, 9 de enero de 2008

Nexus de Mike Baron y Steve Rude


Como bien saben los cinéfilos de pro, la herramienta básica de la que se vale el séptimo arte es la imagen , aderezada éso sí, con la palabra , la música y algunos recursos narrativos heredados de la literatura. Pues bien, otro tanto de lo mismo ocurre con el cómic( bueno en este caso no hay música,sic) que comparte con el cine su condición de arte plenamente visual aunque su cadencia sea diferente. En otras palabras en el cine hay movimiento a 24 fotogramas por segundo y no es el espectador el que elige el ritmo de la película que está viendo. Sin embargo en el cómic ésto no es así , y es el lector el que elige el ritmo de lectura, pudiendo detenerse en algunos pasajes o no, según decida. A su vez, también parece evidente que una viñeta sería el equivalente a un encuadre en el cine, cada viñeta sería un plano , y al igual que en el cine estos encuadres y el punto de vista que se emplee al rodarlos , en este caso al dibujarlos , será fundamental a la hora de contar la historia de la manera que se quiere contar. El cómic, a su vez tiene la ventaja con respecto al cine de que puede alterar el tamaño y la disposición del plano , pudiendo ser más ancho o más estrecho, horizontal , vertical o página completa dependiendo de lo que los autores quieran destacar o deseen contar.


Suelto toda esta perorata que probablemente aburrirá, por obvio, a los lectores de cómic habituales de este blog , por dos motivos: el primero en atención a los lectores de este blog que habitualmente no leen cómics para ayudarles a entender este arte tan maravilloso que aglutina texto e imagen, literatura y cine, teatro y pintura , pero que posee su propia identidad al margen de todas esas artes , y sobre todo porque Nexus, este cómic de ciencia ficción de Mike Baron y Steve Rude es una obra maestra en cuanto a guión y dibujo.






Ésta es la conclusión a la que he llegado después de haber leído esta misma mañana el primer tomo publicado por Norma Editorial(el segundo está publicado también y servidor lo adquirirá en breve) de un total de 5 que irán apareciendo con cadencia trimestral. Mike Baron nos presenta una historia de ciencia ficción protagonizada por Nexus , nombre por el que es conocido en prácticamente todo el universo Horatio Hellpop. Nexus se dedica a perseguir y ajusticiar a todos los genocidas que se aparecen en sus sueños por todo el universo conocido erigiéndose en juez, jurado y verdugo. Ésto podría parecer demasiado simplón si Baron funcionara en niveles convencionales, pero afortunadamente ésto no es así , y nos conduce por los terrenos de la aventura más desatada, pero con un intimismo brutal y con unos tintes existencialistas muy notables en los que nos habla de la soledad y la falta de paz interior del indivíduo valiéndose tanto de los grandes de la ciencia ficción , como de citas de Schopenhauer, Freud ... que esporádicamente pone en boca de su personaje pero sin cargar ni ser pedante , y sobre todo dándole a la obra una pátina literaria ya que las lecturas de Nexus son Proust , Mark Twain, Gogol, Tolstoi, Dostoievski..., en definitiva un hombre inteligente y atormentado por su propio pasado que el lector irá descubriendo a lo largo de sus páginas.



Si el guión de Mike Baron es excelente , el dibujo de Steve Rude es absolutamente maravilloso exprimiendo las posibilidades narrativas visuales que posee el cómic y que hemos tratado de mencionar en el primer párrafo de este post. Rude luce esplendoroso y triunfante tanto en los primeros episodios en blanco y negro(la serie se empezó publicando en blanco y negro por parte de Capitol Comics para pasar posteriormente a formar parte del catálogo de First Comics y ser publicada en color) como en los restantes en color, valiéndose de cada mancha de tinta y de cada angulación , de cada viñeta , jugando con su tamaño y su forma para crear todo un mundo de fantasía y de realidad, de epicidad y de intimismo , de drama y de aventura... en definitiva, un cómic del que no se sale ileso.

Nexus
Mike Baron(guión), Steve Rude(dibujo)
Editorial: Norma Editorial
Páginas: 215
Formato: tomo en tapa dura
Precio: 25 €