
Hacía tiempo que le tenía bastantes ganas a esta clásica saga del Cabeza de lata , pero el prohibitivo precio del tomo de Panini me ha hecho aplazar la compra de estas legendarias Stark Wars o bien hasta que pueda encontrar este tomo saldado , o bien hasta que mi situación económica mejore de manera tan radical que me pueda permitir el lujo, y nunca mejor dicho, porque gracias a Panini entre otras esto de leer cómics, y sobre todo comprarlos va a convertir a las ostras y el caviar en populares.




Con todo esto la solución ya la estarán imaginando mis fieles lectores, una vez más vuestro amigo y vecino Spider... esto Jaime se ha leído el cómic en la fnac, uniéndose a los anteriores Iron Man de Quesada, Capitán América: hijo caído y Emigrantes de Shaun Tan; y el balance no puede ser más positivo , haciendo recuperar el gusto por leer un cómic clásico, que no ofende al lector, y muchísimo más en estos tiempos en los que Tony Stark tiene toda la pinta de ser un skrull.


La primera sorpresa fue llevar bastante, bastante rato y caer en la cuenta de que todavía me estaba leyendo el primer episodio de la saga, algo inaudito en estos tiempos en los que las grapas se ventilan en 5 minutos de reloj y yendo con muchísima parsimonia, y en el que comprar grapas es un lujo muy caro porque es como si te cobraran la entrada por una peli y sólo te proyectaran el trailer y rapidito que tenemos prisa . El dilema en estos tiempos modernos es comprar tomo o grapa, con la grapa te sablean de mala manera, siendo absolutamente imprescindible comprar muchas de golpe para tener una tarde de lectura porque si no es como quedarse a mitad de polvo, con perdón; y en el caso de los tomos las editoriales se descuelgan con unos precios de escándalo que equivalen a bajada de pantalones y Panini hazme un hijo, soy tuya .

Después de esta digresión, toca seguir hablando de este entretenidísimo tebeo, como no podía ser de otra forma estando a cargo de David Michelinie y Bob Layton, quienes fueron los artífices junto a John Romita Jr de la que probablemente sea la mejor etapa del Vengador dorado en toda su historia. Esta historia pertenece a la segunda etapa del dúo al frente de las aventuras de El Hombre de Hierro, posterior a la notable etapa de Denny O'Neill y Luke McDonnell al frente de la serie, y en la que Tony Stark descubre accidentalmente que su tecnología ha sido empleada por diversos enemigos suyos para hacer el mal. Esto provocará un enorme sentimiento de culpa en el actual director de S.H.I.E.L.D que le llevará a afrontar una cruzada personal para acabar con todo vestigio de su tecnología , esté en buenas o malas manos, que a su vez le llevará a convertirse en un proscrito y a ser expulsado de Los Vengadores Costa Oeste( a los que pertenecía en aquella época).




El guión de Michelinie y Layton es modélico , y los dibujos de Mark Bright son eficaces, con mención especial para el capítulo que actua como epílogo de la saga dibujado por el mítico Barry Windsor Smith, poniendo un colofón de absoluto lujo a esta saga que es un ejemplo de cómo se deben hacer cómics de superhéroes . Un cómic que merece muchísimo la pena siendo una auténtica lástima que Panini tenga vocación de usurera con sus lectores, porque a un precio más económico sería una compra segura y muy recomendable, de esta forma sólo será para aquéllos a los que no les importe pagar 22 euros por un tomo al que , como bien decía en su blog el amigo Osukaru, se le podría haber añadido el What if en el que se revelaba lo que hubiera ocurrido si Tony Stark hubiera perdido la Guerrra de las armaduras , con lo que se hubiera amortizado en buena medida el precio del mismo.