La instauración, hace tres años, del Premio Nacional del Cómic, ha supuesto, aunque haya "intelectuales" como Vicente Molina Foix que vociferen burdamente lo contrario, un necesario, aunque todavía insuficiente impulso al cómic español, que puede cifrarse en dos cuestiones fundamentales: la primera sería, indudablemente, la dotación metálica, que permite a sus ganadores sacar algo de dinero de su trabajo, algo que en el caso de nuestra pequeña industria, por llamarla de alguna forma, y siendo quizás excesivamente generosos, es todo un logro, aparte también de la subida de ventas que un premio así obviamente genera; y la segunda, evidentemente relacionada con dichas ventas, es que dicho premio permite que lectores que hasta el momento no se habían acercado al cómic español lo hagan picados por la curiosidad, no sólo de leer algunas de las obras galardonadas como Arrugas de Paco Roca, o Las serpientes ciegas de Felipe Hernández Cava y Bartolomé Seguí, sino también otras como Endurance de Luis Bustos, La guerra del profesor Bertenev de Alfonso Zapico, o Las calles de arena y El Faro del propio Paco Roca, tal y como ha sido mi caso.
El Faro nos cuenta la historia de Francisco, un joven carabinero republicano de 17 años que intenta cruzar la frontera francesa para huir del fascismo. En el transcurso de su huida acaba en un faro perdido, al cuidado de Telmo, un viejo farero que vive , esperando una lámpara del Gobierno para poder hacer funcionar de nuevo su faro, entre sueños de viajes lejanos, fantasías de piratas y de mares, salidos de mágicas narraciones literarias, como La isla del tesoro de Robert Louis Stevenson, Los viajes de Gulliver de Jonathan Swift, Moby Dick de Hermann Mellville o El faro del fin del mundo de J.Verne. Pasados los días surge una profunda amistad entre Telmo y Francisco que demostrará al segundo que los sueños y las ilusiones son necesarios tanto para afrontar la vida, como para escapar de una realidad atroz y mezquina. Viajar a Laputa como Gulliver, encontrar tesoros, luchar contra Long John Silver, surcar los mares, en definitiva, entender la vida como una aventura, sin perder esa ilusión con la que nacemos, y que demasiado a menudo a lo largo de la Historia muchos han intentado hacernos olvidar que en algún momento la tuvimos, es lo que a mi juicio transmite esta obra de Paco Roca, quien, ya entonces se mostraba, como lo que es: un narrador como la copa de un pino, capaz de emocionar con tan solo un par de trazos, con un dibujo sencillo, poco espectacular, pero que esconde una enorme capacidad para contar historias en imágenes, que muchos para sí querrían, como bien siguió demostrando en las posteriores Arrugas y Las calles de arena.
El Faro, es un tebeo sencillo, cercano, y no por ello carente de profundidad, exactamente igual que el propio Paco Roca en el trato personal, tal y como he tenido oportunidad de comprobar de primera mano en las recientes jornadas de Unicomic, tanto en la charla que dio junto a Álvaro Pons, Felipe Hernández Cava y Bartolomé Seguí, como en la sesión de firmas y dibujos dedicados que siguió después de la mencionada charla. En ese sentido,otro tanto de lo mismo se puede decir de los autores de Las serpientes ciegas, pero de eso les hablaré en una próxima entrega.
El Faro
El Faro nos cuenta la historia de Francisco, un joven carabinero republicano de 17 años que intenta cruzar la frontera francesa para huir del fascismo. En el transcurso de su huida acaba en un faro perdido, al cuidado de Telmo, un viejo farero que vive , esperando una lámpara del Gobierno para poder hacer funcionar de nuevo su faro, entre sueños de viajes lejanos, fantasías de piratas y de mares, salidos de mágicas narraciones literarias, como La isla del tesoro de Robert Louis Stevenson, Los viajes de Gulliver de Jonathan Swift, Moby Dick de Hermann Mellville o El faro del fin del mundo de J.Verne. Pasados los días surge una profunda amistad entre Telmo y Francisco que demostrará al segundo que los sueños y las ilusiones son necesarios tanto para afrontar la vida, como para escapar de una realidad atroz y mezquina. Viajar a Laputa como Gulliver, encontrar tesoros, luchar contra Long John Silver, surcar los mares, en definitiva, entender la vida como una aventura, sin perder esa ilusión con la que nacemos, y que demasiado a menudo a lo largo de la Historia muchos han intentado hacernos olvidar que en algún momento la tuvimos, es lo que a mi juicio transmite esta obra de Paco Roca, quien, ya entonces se mostraba, como lo que es: un narrador como la copa de un pino, capaz de emocionar con tan solo un par de trazos, con un dibujo sencillo, poco espectacular, pero que esconde una enorme capacidad para contar historias en imágenes, que muchos para sí querrían, como bien siguió demostrando en las posteriores Arrugas y Las calles de arena.
El Faro, es un tebeo sencillo, cercano, y no por ello carente de profundidad, exactamente igual que el propio Paco Roca en el trato personal, tal y como he tenido oportunidad de comprobar de primera mano en las recientes jornadas de Unicomic, tanto en la charla que dio junto a Álvaro Pons, Felipe Hernández Cava y Bartolomé Seguí, como en la sesión de firmas y dibujos dedicados que siguió después de la mencionada charla. En ese sentido,otro tanto de lo mismo se puede decir de los autores de Las serpientes ciegas, pero de eso les hablaré en una próxima entrega.El Faro
Paco Roca(guión y dibujo)
Formato: cartoné
Páginas:54
Editorial: Astiberri
Precio: 11€



